miércoles, 24 de diciembre de 2008

CINCO

Para quien el día de hoy canta y escucha campanas, ve estrellas y pide deseos.

Campanitas de plata
Mariano Silva y Aceves
Editorial Cvltura, 1925

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    Campanitas de plata
que tocan al alba

     Góngora

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Apreciar este libro me costó trabajo. Como te relate antes, este libro aunque no este ejemplar, lo intercambió mi madre por un perfecto Incidentes melódicos del mundo irracional. Como suele pasar con los intercambios, tenía yo la sospecha de que habían timado a mi madre. Nada más equivocado. Se trata del segundo libro mexicano ilustrado con xilografías, el primero lo recibirás pronto.

Son veinticinco campanas, pequeños relatos del cuentista Mariano Silva y Aceves con 54 maderas originales de Francisco Díaz de León como se presume en la portada. Un libro de difícil factura, sin duda. Desde que descubrí a Francisco Díaz de León es uno de mis ilustradores favoritos, aunque no lo considero el mejor. Lo que me sorprende y por lo que siempre tendrá un lugar en mi interés es por su vocación libresca. La antepenúltima de página de Campanitas de plata dice, en un bello grabado: “Este libro lo ilustró Francisco Díaz de León”. La última es un cartucho que firma “Alianza de Escritores y Decoradores de Libros” nunca he encontrado más obras de esa alianza. Aunque Francisco Díaz de León ya coleccionaba litografías del siglo XIX en este momento, faltaban trece años para que fundara la única Escuela de Artes del Libro que ha tenido México, y que en la década de los cincuenta se diluyó en una escuela secundaria técnica. Los más hermosos libros mexicanos salieron de las enseñanzas de este lugar en la amada colonia Roma.

Mi deseo para este día es que estas artes prevalezcan, que su esudio se fomente y que te gusten estos relatos, mis favoritos de estas campanitas de plata que este día de estrellas y deseos tengo para ti.

Feliz Navidad.

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11 comentarios:

Carolina de la Peña dijo...

Super bonitas, todas estas entradas.

Aurelio Asiain dijo...

Cada vez que veo un Xavier con X pienso que es Villaurrutia. Fue lo primero que se me vino a la mente pero luego leí el párrafo y pensé en Góngora: "en campos de zafiros pace estrellas". Sólo entonces vi el epígrafe, que no sé si es tuyo o de Silva y que me confirma la alusión. ¿Cómo sigue el poema?

Selva Hernández dijo...

¡Gracias Carolina! Me encanta que te gusten.

Selva Hernández dijo...

Puede ser Xavier Icaza:

http://www.utpa.edu/dept/modlang/hipertexto/docs/Hiper5Rashkin.pdf

Pero no lo sé...

Selva Hernández dijo...

TOQUE DE ALBA
Luis de Góngora

No son todos ruiseñores
los que cantan entre flores,
sino campanitas de plata
que tocan al alba,
sino trompeticas de oro
que hacen la salva
a los soles que adoro.

(La epígrafe, tal cual, viene en la página 5 del libro original)

Aurelio Asiain dijo...

Sí, puede ser Icaza, claro.
No, yo decía el poema de Silva. Silva es selva, por cierto.

Ivett M. dijo...

PRECIOSO. Gracias por este recorrido tan luminoso. ¡Y que sigan sonando las campanitas!

jota pe dijo...

-- todo es fascinante en este libro, sus textos, sus xilografias, deveras un buen plato de Navidad!

Selva Hernández dijo...

Aulrelio, el relato, no sigue, ahí acaba.

Si, Silva es Selva como mi mamá, Silvia (Nunca te conté la versión larga de mi nombre, ¿verdad?).

Selva Hernández dijo...

Gracias por sus comentarios, Ivett y Jota Pe son importantes, por que luego creo que nomás publico para tres... ¡Que no está mal!

Estela Aranzazú Méndez Bañuelos dijo...

Creo yo que al Xavier que se refiere Silva y Aceves, es a su hijo =)
Me gustaría saber en dónde puedo encontrar más información de este escritor o si sabe alguien sobre sus obras completas, lo agradecería mucho. Gracias