Hacer libros es lo que más disfruto de mi trabajo. Pensar en el formato, elegir el diseño tipográfico, crear la estructura. Seleccionar el tipo de papel, decidir la imprenta y los procesos de producción. El tipo de encuadernación, los materiales.
El diseño es un servicio, un oficio clientelar que mantiene satisfecho al que lo solicita. Cuando desaparece la figura del cliente y se diseña para uno mismo, el compromiso es mayor y tomar decisiones cuesta más trabajo, pero es emocionante.
Además del diseño, hice la edición. Revisé más de 100 libretas, seleccioné los dibujos más inquietantes, los que tienen que ver con lo íntimo. Eliminé los que después se convirtieron en diseños o ilustraciones. Durante el proceso, Alejandro se preguntaba si valía la pena publicar esos dibujos personales. ¿Para qué?, me preguntaba. Él mismo se respondió en esa joya de texto que escribió para el libro y que se puede leer aquí.
Los colores del papel hacen una especie de capítulos que se forman y deforman: blanco para los dibujos que son composiciones formales, amarillo y naranja para retratos que son personajes y personajes que son retratados. En el pliego rojo está la enfermedad; el rosa lo reservé para una sección erótica casi pornográfica. El verde y azul reproducen de modo casi facsimilar dos libretas.
El último pliego es para las ilustraciones a color. Al final está la imagen que le da el título al libro, "el gesto amargo de quien se mea en lo que ama", dice Guillermo Sheridan en el genial prólogo que escribió para Siempre te amaré. El libro se puede ver completo en la página web de Ediciones Acapulco: edicionesacapulco.mx
Nos vemos en Acapulco
Esta pequeña y bonita editorial nació hace más de un año con el nombre de Ediciones de la Galera, gracias a la insistencia y confianza de mis amigos Pedro Poitevin y Mónica Nepote. Casi al mismo tiempo, ambos me pidieron que publicara sus libros, Eco da eco de doce a doce y Hechos diversos. Ambas ediciones ya están agotadas o están a unos ejemplares de agotarse. Unos meses después, en el verano de 2011, decidí cambiar el nombre de Galera por Acapulco por varias razones: Acapulco 13 interior 7 es nuestra dirección; los amigos y clientes que nos visitan suelen decir nos vemos en Acapulco. Además tenemos una buena azotea. Me gusta que el numero exterior es el de la mala suerte y el interior es el de la buena, equilibrio surfero en Acapulco. Que las olas nos lleven a buenos puertos.
Vengan todos al Museo de la ciudad de México
el 29 de marzo a las 19:00 horas
a festejar la aparción de un nuevo libro

Todos están invitados.